
Mujer de 32 años
Viste arreglada, vestido corto, medias, tacones muy altos, peluca…
Mientras habla, irá quitándose la ropa, el maquillaje, la peluca, las pestañas, irá limpiándose la cara para convertirse en quien verdad es.
Y eso que nada mas me aventé medio turno… estos pinches zapatos siempre me hacen ampollas, no sé porque me los sigo poniendo (Los avienta) … ah si… lo bueno es que hoy es el gran día, una bañadita y voy a estar lista para presentarlo. Nadie sabe que lo voy hacer… ni siquiera mis hijas. Hoy voy a presentar mi examen pa’ pasar la prepa. Esta es la tercera vez que lo hago. Esta va ser la buena. No se crean, está bien difícil, son doscientas ochenta preguntas y un ensayo de dos páginas. La primera vez que lo hice, fue hace tiempo, pensé que lo iba a pasar así nomas, pos porque yo sí estudié la prepa pero el pinche viejo de física, el muy méndigo me reprobó y nomás no pude pasar la santa materia, y así, nunca salí de la prepa y luego tuve a Olivia y pues ya, una cosa me llevo a la otra, y ya. Siempre pasa eso, una cosa nos lleva a otra y otra y otra… y después ya no te acuerdas ni donde empezaste. (Suspira)
Ay cuando yo empecé en esto estaba bien chamaca, entonces, no había sindicato, ni reglamento ni nada de esas cosas, una nomás se paraba así con la falda subida ahí en una esquina y ya, cualquier carro nos levantaba, sin cuotas, ni multas ni nada, bueno una mordida de vez en cuando, pero no hacíamos fila para sacar el tarjetón en salubridá y ora, citas para esto, citas para lotro y por si fuera poco quieren hacernos pagar impuestos, hazme el putísimo favor, que porque somos microempresarias y tenemos que declarar el ingreso que una percibe… y eso es una jalada que inventaron los hombres ¿A poco no? las peores pendejadas se les han ocurrido a los hombres… Ni que ganáramos millones. El turismo anda muy mal, aquí los clientes están contados, dos nomás o si bien te va tres por noche que no es maquila, no, si la cosa se está poniendo canija, cada vez hay menos gringos, y esos, son los buenos, entre comillas porque luego salen re locos, con dólares en la cartera pero bien cucús de acá.
Una vez me toco uno bien loco que quería darme doscientos dólares por meterme un celular como de este vuelo … y … pues yo acepte, porque en ese entonces era madre soltera y necesitaba entradas extras, así que no me puse sangrona y órale, pero eso no fue todo, ¡No! el tipo quería marcarme de su celular al mío o bueno al que me había metido y le dije: Ah no, eso sí que no, por doscientos nomás la metida, la llamada sale más cara, y pues el gringo que ya estaba más prendido que nada, sacó la cartera y me ofreció otros doscientos por escuchar sonar al mentado celular y pues… le dije que no, que de ninguna manera, porque claro, ya me había dado cuenta que: feria traía el loco cabrón y bueno, ahí estaba yo, que podía pagar de un jalón la guardería, el recibo de la luz y llenar el tanque de gasolina… pos me ofreció cuatrocientos más y… ya se imaginarán (Se sienta de espaldas al público y sube las piernas en u be) turururun turururun tururururuuun, y (Se sienta sobre sus rodillas de nalgas al público) turururun turururun tururururuuun y por supuesto no podía faltar ésta (Se coloca de espalda al público con las piernas separadas y se agacha sin flexionar las rodillas) me mataba de la risa porque estaba bien entusiasmado, los ojos le brillaban, de pronto parecía que se le iban a salir y les juro que hasta dejaba de respirar, que en una desas parecía muerto. Pinche susto. Pinche gringo cabrón. Por eso siempre que escucho los nokia, me da una risa…
Ahh que tiempos. Me ha tocado de todo, de todo… y bueno gracias a eso a mis hijas no les ha faltado nada y miren que tengo tres, la mayor ya está en la secundaria, se llama Olivia y es bien trucha, saca puro diez. La otra se llama Ofelia, esa es más canija de vez en cuando se chinga a un chamaco en la escuela y la más chiquita se llama Hortensia, pobrecita, le pusimos así porque la mamá de Manuel, mi esposo, se llama así y pues… algún gusto le tenía que dar a la vieja. Las tres están bien bonitas. Se parecen a mí cuando era niña, bueno la chiquita se parece a su papá; aunque mi cuñada dice que no, que no se parece, pero ésa está bien pendeja; una vez me pidió que la ayudara a entrar al talón, así nomas, de un día palotro porque el marido la había dejado bien ensartada en una broca, pos ni que fuera tan fácil, porque eso sí, ser puta: no cualquiera he, hay que tener estómago para eso, sacar callo pues, y no, no es fácil, a punta de madrazos una le va viendo las rayas al tigre, se va fogueando pues, es como cualquier trabajo. Tiene su chiste. (Mira un reloj) Ya van a ser las cinco, tengo que despertar a las niñas y bañarme. Hoy es el gran día. Hoy voy a pasar mi examen ceneval y después voy a entrar a la universidad. (Sale)
Tijuana, B.C.
Mayo 2011.