PAJAROS ATADOS
A y B en una habitación.
A viste casual, B de gala.
A: No quiero
que me disparen.
B: Debería
hacerlo yo.
A: ¿Porque tú?
B: Sería mas
fácil.
A: Eso sí.
Larga pausa.
B: ¿Porqué
hasta ahora?
A: No pude
antes.
B: ¿No
pudiste?
A: No.
B: Sabías
como encontrarme.
A: No podía.
B: Siempre
fuiste así.
A: Cobarde.
B: No.
Necesitabas tiempo.
A: ¿Qué te sorprende
entonces?
B: Que estés
aquí.
A: Tenía que
hacerlo.
B: ¿Para qué?
¿Porque hoy?
A: Quería
llegar a tiempo.
B: Llegaste
tarde.
A: Aun no.
B: No tienes
idea.
A: ¿Y tu si?
B: Ni puta
idea.
A: Entonces?
B: No sé.
A se sienta junto a B.
A: ¿A qué te sabe?
B: ¿Qué?
A: La
incertidumbre.
B: A querer
y no. ¿A ti?
A: A poder y
no.
B: Ahh…
Larga pausa que se
rompe al unísono.
B: ¿Qué
esperabas?/ A: ¡Mira!
A: Habla,
habla…
B: No, tu… A
eso viniste no.
A: Tenía que
hacerlo.
B: ¿Por qué?
A: Tenía que…
intentarlo.
B: ¿Qué?
A: Por última
vez.
B: ¿Y
escogiste este día para hacerlo?
A: Después habría sido peor.
B: ¿Qué tal
antes?
A: ¿Cambiaría?
B: Si. No sé.
Hubiera sido más fácil.
Larga pausa.
A: ¿Tienes el
amor?
B: No sé.
A: Debes
saberlo.
B: Ahora es
muy confuso.
A: ¿Quieres
que me vaya?
B: ¿Quieres
hacerlo?
A: Sigues
contestando con preguntas.
B: Las
personas no cambian.
A: Tanto.
B: Son…
A: Diez años.
B: ¿Tanto?
A: Tanto.
B: ¿Qué
quieres que haga?
A: Que
escuches a tu corazón.
B: Estoy
sorda.
A: ¿Puedo
tocarte?
B: ¿Para qué?
A: Quiero
hacerlo.
B: No sé.
A: Si no
quieres no.
B: No es que
no quiera.
A: Es que no
puedes.
Larga pausa.
B: ¿Puede
haber dos comienzos?
A: ¿Inicios?
B: ¿Puede?
A: No.
B: ¿Entonces?
A: Esto no comenzó
hoy.
B: Había
terminado.
A: Había
espacio. Nada más.
B: (Transición)
Te fuiste.
A: Si.
B: Me
dejaste.
A: Si.
B: Huiste.
A: No hui. Tenía
que poner tierra de por medio.
B: ¿Por qué?
A: ¡Tenias
que crecer!
B: Qué
conveniente.
A: ¿Crees que
fue fácil para mí?
B: Mucho.
Irte volando, llegar a otros lugares, a otras personas. Huir.
A: No
entiendes nada.
B: ¿Debería
entender?
A: Deberías
saber.
B: Que te
fuiste cuando todo se complicó.
A: No podía quedarme.
B: No
quisiste.
A: Hubiera
muerto.
B: Yo morí.
A: Lo siento
mucho.
B: No lo
hagas. No es necesaria la lástima.
A: Si de algo
sirve… Nunca deje de amarte.
B: ¡Vaya!
A: Nunca.
B: ¿Y cómo
es eso? Cuando uno ama se queda. Lucha.
A: Lo estoy
haciendo.
Pausa.
B: Es una
estocada sabes.
A: No puedo
callarme. Es la única oportunidad que tengo.
B: Y yo debo
quedarme a escuchar.
A: Decidir.
B: Ok. Me quedo.
¿Que sigue?
A: No sé.
B: Mando
todo al carajo. ¿Qué sigue?
A: No sé.
B: Me
entrego a ti. ¿Qué sigue?
A: ¡No sé!
B: Y quieres
que sólo siga la sospecha que tienes.
A: Si.
B: Eres egoísta.
A: Lo sé.
Pero tienes que reconocer, que de no sentir algo por mí no estarías aquí.
B: No se que
siento por ti. Es la única certeza que tengo.
A: Yo sí.
A y B están a punto de
besarse. No lo hacen. Se alejan. Pausa.
B: Con el
tiempo tuve que abrazar el olvido.
A: Lo sé.
Hiciste tu vida.
B: Te extrañé
mucho.
A: Yo
también.
B: Era, soñar
despierto.
A: Yo siempre
quise regresar.
B: Siempre
quise que lo hieras.
A: Ya lo
hice.
B: Ya.
A: Quiero
quedarme.
Pausa.
B: Quédate.
Oscuro
Para mi Mujer Pajaro.
Julio 2012
Tijuana, B.C.
No hay comentarios:
Publicar un comentario